Nathan
Joss me llamó a primera hora de la mañana, me dijo que tenía información importante y que debíamos vernos. Le di el nombre del hotel en el que estaba hospedado y quedó en llegar en una hora.
Me vestí y pedí servicio a la habitación. Desayuné en el comedor y esperé ansioso a Joss.
Todo estaba sucediendo rápido, no lo había asimilado por completo.
Joss fue puntual. Lo invité a pasar y nos reunimos en la sala. Traía en su mano un sobre grande que contenía la información que había encontrado