31 - La casa del pecado Parte 3.
Barbra.
No me niego. También deseo sus labios, así de esa forma como él está besando los míos.
Elevando mis dos manos sujeto su nuca, para besarlo al mismo ritmo. Ladeando mi cabeza hacia la derecha, arremeto con sus suaves y húmedos labios, mientras sus manos viajan a mi cintura y con suavidad me estrecha contra su cuerpo. Ahora envueltos en un beso intenso y hambriento en el cual los dos tratamos de alguna manera tomar el control. Volviéndose posesivo y ardiente.
Un beso deseoso el cual amb