EXTRA 3
Por fin Neck se acercó a Mila con ambos niños de mano. Se les veía en el rostro de los pequeños, que estaban demasiado cansados.
Estaban tan felices de compartir al fin con su madre, que llegaron hacia donde estaba ella y se prendieron a sus piernas.
—No tetess al tospital ota ve— le dijo Paris en su propio idioma.
—Mamá ya no ehh la bella dumiente Paris , ahoda ehh nuesta bella mamá po siemple— informó la niña con aire sabiondo— Papi me lo dijo, y papi nunca dice mentiras.
Mila se