ELLA NO ES FELIZ
—¿Cómo no vas a estar segura? Mira este hombre cómo te mira… ¡Está embobado!— observó la francesa divertida con una sonrisa cómplice— ¡No saben cuando diera yo por saber que alguien me mira así, de ese modo que más que romántico, es de devoción total… pura y dura!— agregó poniendose algo melancólica— pero, díganme… ¿Qué les ofrezco para beber?— peguntó tratando de ser una perfecta anfitriona y dejando al un poco de lado a sus sentimientos.
—Agua, solo agua— dijo Mila rápidamen