Mundo ficciónIniciar sesión— No mamá, es solo que…
Antes de que Arianna pudiera terminar sus palabras, la mano de Elizabeth impactó contra su mejilla con fuerza y Arianna llevó la mano a dónde recibió el golpe, completamente desconcertada, no porque está fuera la primera vez que Elizabeth la golpeaba, sino que no lo había hecho desde que James pidió su mano y pensó que esto ya no volvería ocurrir, pero ahora se daba cuenta lo equivocada que estaba, porque su mamá siempre parecía esperar el más mínimo error de su parte para lastimarla y no entendía por qué la trataba siempre así, porque parecía estar en su contra todo el tiempo, cuando con Verónica nunca fue así. Y el pensar que su madre podría odiarla por una razón que ella no comprendía, le dolía. — No creas que puedes comportarte como te da la gana porque te vas a casar con James, aquí debes cumplir reglas y cuando vivas con él también, porque no puedes arruinar las cosas y mucho menos tener comportamientos impropios como quedarte a dormir fuera de casa o arruinaras a nuestra familia, ¿Entiendes? — Cuestionó Elizabeth mirándola con frialdad. — Así que más te vale que me des una buena explicación para haber aparecido a esta hora, porque no voy a tolerar que te comportes como una ramera y esto nos haga quedar mal con los Harrison. Arianna miró a su madre por un instante dolida, pero sobre todo confundida, preguntándose: ¿Cómo es que parecía no saber que ella había estado con James? — Mamá por favor cálmate y déjame explicarte… No hice nada malo, yo estaba con James, anoche me sentí mal y Verónica me dijo que él iría a buscarme, ¿Ella no te lo dijo? — Verónica solo dijo que tú te fuiste antes del bar, así que pensó que ya estabas aquí, por lo que no se preocupó y es que así estuvieras con James eso no es justificación, debiste venir a dormir aquí. — Replicó aún molesta. — Por cierto más te vale que no me estés mintiendo, porque ahora que tu hermana no está en casa, no tengo como comprobar que sea cierto lo que dices. Arianna suspiró abatida, queriendo entender porque su madre no podía creer en ella y en cambio en su hermana siempre lo hacía sin dudarlo. — No estoy mintiendo, puedes preguntarle cuando vuelva, voy a subir, necesito hacer unas llamadas para asegurarme que todo lo del salón esté bien. — Musitó Arianna dirigiéndose a las escaleras y cuando está iba subiendo su madre volvió a hablar. — Por cierto Arianna, aún no te has casado y ya andas acostándote con James, eso es un comportamiento inapropiado, aprende a comportarte como una señorita de sociedad y deja de darme vergüenza. Arianna suspiró, sintiendo ese dolor familiar al que ya estaba acostumbrada al siempre obtener el claro disgusto de su madre y aunque por un breve instante quiso explicarse, sabía que no serviría de nada porque Elizabeth no creería en ella y sin decir nada, continúo subiendo. Unas horas después, Arianna con un hermoso vestido blanco, que resaltaba su propia belleza, estaba llegando a la cena de ensayo junto a su familia y al ver que todo había quedado justo como lo quería la hizo sonreír, porque en si mismo el pequeño salón ya era hermoso, no necesitaba mucha decoración, porque ya era moderno y elegante, pero con las rosas blancas con las que había llenado el lugar y algunos toques especiales que habían añadido, todo era de ensueño y ver a James esperándola de pie vestido con smoking, hizo que su hermosa sonrisa se ampliara, su rostro se iluminó, al mismo tiempo que sentía como su pecho se llenaba de calidez, este era un preámbulo de lo que sucedería en dos días y todo se sentía maravilloso, ya quería dar el sí en la iglesia a este hombre para pasar el resto de su vida juntos. Entonces tendría la libertad con la que soñaba y podría vivir con alguien que si la amara y protegiera, podría ser realmente feliz después de todo. — Que bueno que ya estás aquí cariño, estás hermosa. — Dijo James antes de acercarse para darle un pequeño beso en los labios. — Gracias, tú… — James, eres un gran prometido, todo esto quedó muy lindo, mi hermana tiene mucha suerte de tenerte. — La interrumpió Verónica acercándose un poco más a los dos. — Es todo gracias a Arianna, ella fue quien ha estado encargando de la organización y en realidad soy yo quién… — Pero fuiste tú quién pagó por todo lo que ella quería y eso te hace un gran futuro esposo, la mimas mucho, ojalá que yo pueda conseguir un tan buen esposo como tú en el futuro. — Claro que lo conseguirás hija. — Intervino Elizabeth y Arianna un poco incómoda por estos comentarios y viendo que James tendría que hablar un poco con su familia, decidió acercarse a saludar a los padres de James que estaban a cierta distancia de ellos. — Señor y Señora Harrison, es un gusto verlos de nuevo, gracias por venir. — Musitó Arianna con una sonrisa tímida, que intentaba ocultar su nerviosismo porque ella sabía que no le agradaba demasiado a los padres de James, ya que su familia era superior en todo a la suya y pensaban que ella solo quería escalar al estar con él. — Estamos aquí porque es lo que nuestro hijo quiere, pero ahora que te vas a unir nuestra familia esperamos que seas una buena esposa para él y no lo decepciones. — Dijo Jhon Harrison. — No lo haré, su hijo para mí es muy importante y lo menos que deseo es hacer algo que pueda causarle algún daño. — Aclaró Arianna de inmediato sin ninguna duda, pero entonces los teléfonos de sus suegros comenzaron a sonar al mismo tiempo sin parar al igual que los de todos en el lugar, a excepción del suyo. Desconcertada, revisó su teléfono, creyendo que podría ser una alerta Amber o algo parecido, pero al suyo no había llegado nada, sin embargo los demás seguían inmersos en sus teléfonos, incluso sus suegros frente a ella. Miró a su alrededor completamente confundida, sin saber si preguntar que era lo que estaba ocurriendo, pero entonces se escucharon algunos jadeos de sorpresa. — Señora Harrison, disculpe la intromisión, pero, ¿Qué está pasando? — Preguntó Arianna al ver cómo la cara de su suegra se contorsionaba por la ira y pensó que tal vez algo grave estaba ocurriendo en el país. — ¿En serio te atreves a preguntar? ¿Necesitas que te lo diga? — Cuestionó ella mirándola como si quisiera matarla en este instante. Arianna la miró sin entender absolutamente nada, cada vez más confundida, aunque un mal presentimiento ya se había comenzado a instalar en su pecho, pero entonces escuchó la voz de su hermana preguntar: — Hermana, ¿Cómo pudiste hacerle esto a James?






