Capítulo 4: ¿Me crees?

Arianna frunciendo el ceño y estaba por voltear a mirar a su hermana en busca de información, cuando sintió una fuerte bofetada en su rostro que la hizo tambalearse.

— ¿Cómo te atreves a engañar a mi hijo? — Cuestionó la madre de James con el rostro rojo de furia, parecía que estaba por explotar.

Los ojos de Arianna se abrieron de par en par mientras negaba con la cabeza incrédula, sin poder entender de donde habían sacado algo tan absurdo y ahora la estaban atacando con eso, por lo que desesperada por una explicación murmuró: — No, yo nunca haría algo así, ¿Qué es lo que está pasando?

— Pasa que eres una cualquiera, porque claramente este hombre no es mi hijo, no sé cómo te atreviste a aparecer aquí hoy. — Siseó el señor Harrison al mismo tiempo que le ponía la pantalla de su teléfono en la cara.

“La prometida del sucesor del imperio Harrison, es tomada siendo en video siendo cariñosa y entrando a una habitación de hotel con un hombre desconocido pocos días antes de su boda.”

Al leer el escandaloso titular y ver la foto de ella recostada a la pared del hotel y luego otra dándole un beso a un hombre del cual el rostro, no se veía casi, porque desde el ángulo que la imagen fue tomada, la cabeza de ella al besarse le cubría gran parte, pero aún así era evidente que no se trataba de James, este hombre era más alto y musculoso, tenía el cabello negro a diferencia del de James que era rubio, además tenía un tatuaje del rostro de un lobo en el dorso de su mano y ante esta comprensión se estremeció, negando con la cabeza desesperada, no podía creer esto y se dijo que esto debía ser una mentira, que alguien había decidido hacer esas imágenes con Photoshop o inteligencia artificial, que no era ella la de las fotos, que simplemente alguien la había editado para que pareciera ella, pero entonces reconoció el pasillo de ese hotel, era del hotel que había salido en la mañana y si, ella había estado vestida tal cual que en las imágenes.

Al caer en cuenta de esto, el pensamiento de haber traicionado a James la hizo temblar y sus ojos comenzaron a humedecerse sintiendo un enorme dolor en su pecho, porque traicionar al hombre que amaba era como traicionarse a si misma, ella no lo haría, esto era imposible, él de las fotos debía ser James, era el con quién ella se tenia que encontrar, alguien modificar la fotografía para humillarla.

— James cariño, esto no es posible, yo anoche me encontré fue contigo, yo nunca te traicionaría, tú bien lo sabes, alguien debe estar haciendo esto para perjudicarme. — Explicó Arianna caminando hacia él, pero su voz se fue apagando poco a poco al darse cuenta con la frialdad y rabia con la que James la estaba mirando.

— ¿Qué yo estuve contigo anoche? ¿Cómo puedes querer que yo mienta por ti cuando me acabas de traicionar? — Cuestionó James mirándola con los ojos completamente ensombrecidos, sintiéndose como un completo idiota al haber sido paciente con ella al pensar que aún era pura mientras ella se estaba acostando con otros hombres.

Al escuchar esto, Arianna sintió que su estómago caía al suelo y como si tuviera una enorme piedra aplastando su pecho, impidiéndole respirar, pero aún así, se negaba a creer que no era él.

— No, no, yo no he hecho nada y no quiero que mientas, es la verdad yo me sentía mal y tú fuiste a buscarme…

— Maldita sea Arianna, ¿Piensas seguir mintiendo en lugar de reconocer tus malditos errores? ¿Cómo puedes ser tan descarada? — La voz de James estaba llena de furia contenida y asco. Él no podía creer que había estado ciego y se había enamorado de una mujer que fue capaz de traicionarlo de esa manera.

Arianna empezó a temblar, al mismo tiempo que sus lágrimas comenzaban a caer, los murmullos de las personas a su alrededor, el cómo la criticaban y la forma en que James la estaba mirando la hacían sentir cada vez más desesperada y no sabía cómo explicar esto para hacerles entender que ella no tenia la culpa, que ella estaba igual de sorprendida que todos.

— Hermana yo nunca pensé que cuando te alejaste de nosotras te irías a ver con otro hombre y no con James, si no nunca lo habría permitido, pero ahora debes aceptar tu error y disculparte con James y sus padres por el bien de todos. — Intervino Verónica como si quisiera calmar el ambiente, pero esto fue suficiente para que todo hiciera clic en la mente de Arianna.

La insistencia de Verónica de llevarla al bar, lo mal que se había sentido después de tomar su trago, como Verónica le había dicho que la llevaría a encontrarse con James, no poder recordar nada después de eso y que ahora aparecieran estás fotos en los medios.

— Fuiste tú, tú me pusiste una trampa, Verónica, ¿Por qué me haces esto? ¿Por qué eres tan cruel conmigo? — Preguntó Arianna volteando hacia su hermana, sintiéndose desecha al darse cuenta que su hermana había fingido todo, no quería arreglar su vínculo, si no que había estado organizando su ataque para destruirla, para alejar a la única persona que realmente la amaba y le podía dar felicidad de ella. Movida por el dolor se acercó a su hermana tomándola de los hombros y exigió: — Dime por qué te empeñas en lastimarme, ¿Por qué quieres destruirme?

Necesitaba entender desesperadamente que era eso tan malo que ella había hecho para que sus padres no la quisieran y su hermana la odiara tanto al punto de hacerle esto, porque no se suponía que debía ser así, eran hermanas, deberían quererse, de hecho ella si quería a Verónica pese a todas las cosas malas que le había hecho en el pasado, pero esto la había destrozado de una manera de la que no sabría cómo recuperarse, porque su propia hermana la había entregado a un desconocido, dejándola expuesta a qué este pudiera abusar de ella, aunque para su suerte él no la había tocado, sin embargo su reputación ya estaba manchada.

— Hermana cálmate por favor, no entiendo de que hablas ni porque me quieres culpar de algo tan horrible, yo realmente pensé que te habías ido a casa, no que harías algo así, entiendo que pudo ser un momento de confusión, solo admítelo y explícaselo a James, pero por favor no me quieras culpar de algo en lo que no tengo nada que ver.— Pidió Verónica con los ojos llenos de lágrimas, como si ella fuera la víctima en esta situación y Arianna estaba por replicar cuando sintió como su padre la tomaba del brazo con fuerza para apartarla de su hermana y darle una bofetada que la hizo caer al suelo.

— Hija ingrata, ¿Cómo te atreves a querer culpar a tu hermana de lo que hiciste? Mas te vale que te disculpes de una vez con los Harrison. — Rugió su padre Thomas mirándola con rabia y otra espina de clavó en el malherido corazón de Arianna.

— Ya basta Arianna, deja de culpar a tu hermana y hazte responsable de tus acciones, es una vergüenza tener una hija tan mala como tú, no conforme con mentirme temprano y hacer lo que hiciste, culpas a tu hermana, definitivamente eres demasiado malvada.

Las palabras de su madre, al mismo tiempo que veía la cara llena de rabia y vergüenza de su abuelo, solo hicieron que el dolor en su pecho se profundizara aún más y con la cara ardiendo y aún un poco aturdida por el golpe, se levantó queriendo explicar:

— No estoy mintiendo, tienen que creerme, ella me dio algo en la bebida. — Insistió Arianna, pero al saber que no recibiría ningún apoyo de sus padres, como su última esperanza miró a James intentando encontrar un atisbo de que él pudiera creer en ella y aunque no lo vio, ella no quería rendirse, no ahora. — Cariño por favor confía en mí, si investigamos esto te aseguro que te darás cuenta que no es mi culpa, solo dame una oportunidad de demostrarlo, podemos ir al médico y que me hagan exámenes para demostrar que me debió dar algo, también puedo demostrar que aún soy virgen.

— Desgraciada, tu hermana ha sido tan buena contigo y ahora quieres incriminarla, no sé cómo pudimos tener a una bestia sin sentimientos como tú. — Masculló Thomas y estaba por golpearla de nuevo, cuando James lo tomó del brazo para impedírselo.

Thomas volteó a mirarlo desconcertado al mismo tiempo que dejaba caer su mano y la tensión en el salón creció, especialmente en los padres de James al pensar en que su hijo pudiera darle una oportunidad a Arianna y en Verónica que sintió que todo su esfuerzo podría irse por el drenaje y no quería atreverse a pensar lo que sucedería si Arianna podía demostrar que había sido drogada por ella.

Al ver esto Arianna conecto su mirada con la de él, esperanzada y preguntó: — Cariño, ¿Me crees? ¿Me darás la oportunidad de demostrar mi inocencia?

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