“¿Y las demás partes de su cuerpo? ¿También rebotarían así?”
Bailey se moría de ganas de tocarla. Suspiró. “¿En serio me voy a devorar así a la amiga de mi hermana? ¿Seré capaz de hacerlo? ¿Estará mal?” Innumerables pensamientos se agolpaban en su cabeza. Jamás se había sentido tan dividido. “¿Qué demonios me pasa?”
Zoey se cambió a toda prisa y se puso una falda más ligera y cómoda. Llevaba una camiseta de tirantes bajo una blusa fresca de hombros descubiertos que le daba un aspecto atrevido y