—¿Ya están listas? —preguntó Bailey mientras bajaba las escaleras.
Llevaba la billetera para consentirlas a todas, sobre todo a su traviesa hermana, la cabecilla de aquella salida de compras.
—Estamos listas —respondió Sophie con una sonrisa dulce.
Ya planeaba burlarse de su amiga al obligarla a sentarse junto a Bailey. Como Zoey había quedado tan expuesta ante él unas horas antes, Sophie estaba decidida a hacerla pasar mucha vergüenza.
—Bailey, tú irás adelante con Zoey. Taryn y yo iremos atrás