Lukyan había decidido muchas cosas en los momentos que pudo tomarse para él mismo para pensar. Primero, no podía decirle todavía a su esposo sobre la criatura en su vientre. Sabía que él estaría re loco de contento, pero eso solo haría que sus preocupaciones fueran más. Como reina y su mitad, su trabajo era quitarle peso de los hombros, no ponerle más.
Dante había sufrido la pérdida de varios intentos de cachorros, si le decía, en primera no lo dejaría participar en la guerra venidera y ese era