Capítulo 104 Un hombre que no se permitía tener emociones
Daniela, ante las palabras que escucho, se puso rígida. Las palabras de Javier fueron expresadas en un tono muy brusco. Lo único que le faltaba a él fue gruñir y golpearse el pecho a continuación.
—Javier no puedo hablar en este momento. Estoy bastante ocupada. No te preocupes, todo está muy bien.
— ¡Espera! No creas en nada de lo que dice. Él es muy astuto, te puede engañar fácilmente.
— ¡Debo trabajar! Vete tranquilo y no te preocupe