Capítulo 58 Decidido a aclarar las cosas
El vehículo de Elisa terminó el recorrido. Al llegar, Daniela observó una casa encantadora, rodeada de flores coloridas que parecían bailar al ritmo del viento. Nada más al verla, sintió una oleada de alivio.
Mientras Elisa estacionaba su vehículo, notó cómo un grupo de niños jugaba cerca de allí, riendo y corriendo, ajenos a las preocupaciones del mundo.
Cuando bajó del automóvil, la puerta de la casa se abrió de golpe. Una mujer de unos cincuenta años s