CAPÍTULO 30. Mía
CAPÍTULO 30. Mía
Caroline soltó una risa breve, seca, forzada, como si todo aquello no fuera más que una exageración incómoda que podía barrerse bajo la alfombra con un gesto de desprecio. Se acomodó el cabello con una mano, cuidando de no mirar directamente a su hermano, y dio un sorbo a su café con estudiada calma, como si la escena no la afectara en absoluto.
—No empieces con dramatismos, Cassian —dijo con molestia—. No fue para tanto. Esa chica exagera todo.
Cassian se levantó, dejando el p