CAPÍTULO 14. El vestido más hermoso
CAPÍTULO 14. El vestido más hermoso
No era que su mente creara escenarios terribles, era que de un momento a otro la vida de Athena se había convertido en uno, y ella no fue capaz de respirar hasta que Cassian se dio por satisfecho con verla bajar la cabeza y se levantó, abrochándose el saco con parsimonia para marcharse a la oficina.
Después de eso la muchacha casi agradeció el trabajo para dejar de pensar.
Pasó el día entero rebotando de una tarea a otra como si fuera una pelota que todos se