CAPÍTULO 15. Fuera de la legalidad
CAPÍTULO 15. Fuera de la legalidad
No podía evitarlo, cada palabra de aquel hombre parecía diseñada para estremecerla y aterrarla a la misma vez. Athena permaneció sentada en silencio mientras Cassian alcanzaba una caja de terciopelo negro y sacaba una gargantilla ancha, de pedrería y brillante, pesada, con un diseño precioso. Parecía cara, demasiado cara, pero lo que sintió Athena cuando Cassian la puso alrededor de su cuello no tuvo nada que ver con lujo.
Tuvo la misma sensación que tendría alguien al sentir un grillete.
—Inclina la cabeza —ordenó él y le colocó la gargantilla sin que una sola facción de su rostro se alterara.
El metal estaba frío y Athena se llevó la mano al cuello de manera instintiva.
—Esto es… es mucho —murmuró en voz baja y Cassian se encogió de hombros.
—Solo es una pieza de orfebrería, fina, mi mujer solo puede exhibir lo mejor —sentenció, pero a ella le pareció una cadena, una muestra de propiedad, algo que decía al mundo entero que no era libre.
Salieron de