La Casa de las Puertas Abiertas comenzó a llenarse mucho antes de que alguien pudiera organizar oficialmente sus actividades. Por las mañanas llegaban niños para leer. Por las tardes aparecían artesanos, agricultores y personas que necesitaban escribir una carta o comprender algún documento. Algunas noches los viajeros utilizaban una de las habitaciones para descansar antes de continuar su camino. Leonor llevaba los registros con ayuda de otros jóvenes y Marcos visitaba el lugar cuando alguna c