Los primeros meses de Daniel cambiaron la vida de Marcos y Lucía de una manera que ninguno había imaginado. Dormían menos, discutían por cosas pequeñas y habían aprendido que un bebé podía necesitar atención justo cuando ambos creían tener cinco minutos de tranquilidad. Mariana visitaba con frecuencia, aunque cumplía mejor su promesa de esperar antes de intervenir. Algunas veces le costaba tanto que Lucía podía verlo en su expresión.
Puedes decirlo, Mariana.
Ella negó.
No.
Estás mirando la mant