La carta que había llevado el niño aquella tarde no contenía una petición de ayuda. Era una propuesta. Varias comunidades habían reunido materiales para levantar un pequeño centro donde podrían organizar clases, guardar libros, enseñar oficios y recibir a quienes viajaran entre pueblos. El terreno ya había sido donado y casi toda la madera estaba disponible. El problema era otro. Nadie conseguía ponerse de acuerdo sobre el nombre. Carolina leyó la carta durante la cena y dejó el papel sobre la