Carolina sostuvo la moneda bajo la luz de la lámpara.
La nota seguía abierta sobre la mesa.
Yo fui una de las personas que recibió ayuda hace años.
Ahora puedo devolverla.
No quiero que sepan quién soy.
Solo quiero que esta moneda llegue a alguien que todavía crea que no tiene ninguna posibilidad.
Durante algunos segundos, Carolina permaneció inmóvil.
Después abrió la caja de Las Veinte Monedas.
Dejó caer la moneda dentro.
El sonido fue pequeño.
Un golpe breve de metal contra madera.
Sin embarg