Florenciars
Amelia llegó a la mansión Jones con el alma en pedazos y los pies cubiertos de polvo. Para el mundo, ella era solo la hija del chofer, una mancha de pobreza en el impecable mármol de la familia más poderosa de Londres. Para Alexander Jones, ella era algo peor: un juguete que despreciar.
Alexander creció siendo el heredero de un imperio de acero, con el hielo corriendo por sus venas y la arrogancia como única corona. Él se encargó de recordarle a Amelia, con cada mirada gélida y cada palabra hiriente, que ella pertenecía a las sombras, nunca a su luz.
Diez años después, las reglas han cambiado.
Amelia ya no es la niña rota que agachaba la cabeza. Es una mujer decidida a forjar su propio destino, lejos del apellido Jones. Pero Alexander ha dejado de ser el niño cruel para convertirse en un hombre letal, cuya obsesión por ella arde bajo una máscara de odio.
"No te equivoques, Amelia. Sigues siendo la hija del empleado... y yo sigo siendo el dueño de todo lo que tocas."
Mientras el deseo estalla entre ellos como una guerra silenciosa, los secretos enterrados bajo los cimientos de la mansión comienzan a emerger. Amelia descubrirá que su llegada a la familia Jones no fue un golpe del destino, sino una trampa meticulosamente planeada.
En un mundo donde el amor es una debilidad y el poder lo es todo, Amelia tendrá que decidir:
¿Huir del hombre que juró destruirla?
¿O entregarse al único monstruo capaz de quemar su imperio por ella?
Cuidado, porque en la mansión Jones, el odio es solo el prólogo del deseo más peligroso.
Y Julian Cavendish podría ser su ruina…
O el único hombre capaz de destruirse por ella.