Más allá de... Las Ironías de la Vida

Más allá de... Las Ironías de la VidaES

Santi  En proceso
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Resumen
Índice

La obra trata sobre dos seres que no se dejan llevar tan fácilmente por las emociones debido a las experiencias desagradables vividas en un episodio amoroso ingrato no digno de ser recordado que arrastran de manera particular por ende los dejó marcados. La forma romántica incógnita para cortejar a su enamorada por parte del protagonista y la cortejada se muestra indiferente por su pasado infausto vivido. Es aquí donde el protagonista hace valer su perspicacia e ingenio con galantería y así no ser rechazado. La tragedia los persigue, aunque las desgracias estaban siempre al acecho, algo sobrenatural les permitió vivir momentos inolvidables fuera del plano terrenal, como recompensa por el dolor sufrido y sus actuaciones ecuánimes lejos de toda mesquindad y perversidad humana.

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39 chapters
I. El preludio de una desventura
Un delicado pueblo, atraído por sus bellezas naturales, con una extensión de 4,285 kilómetros cuadrados al oeste, una región poco recordada por líderes que dicen amar su territorio a lo ancho de su nación, pero que este se resiste ante los cambios que la dinámica del siglo XXI le impregna y lo obliga a no ser un rezago más como otros pueblos que se niegan a ser sometidos; acechados por las nuevas tendencias que terminan siendo adoptadas por las sociedades, relegando las viejas tradiciones. La sencillez y lo apacible de su gente, esa conversación amigable que se gastan entre vecinos y visitantes, poco común en otros pueblos donde la modernidad los absorbió. Calles angostas, alfombradas con piedras planas donde se siente el contacto natural de las rocas, a los extremos; viviendas blanqueadas al natural con manos dedicadas invitando a no dejar desapercibida una mirada obligada del lugar, donde se confunde entre lo natural y lo naturalmente fabricado por el hombre. Más allá del pintoresc
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II. Los sentimientos nos vuelve estratégicos
Esteban de carácter poco amigable, siempre vestía pantalones vaqueros, su inseparable sombrero de cuero, cargaba con la responsabilidad del mantenimiento, administración del cafetal, recolección, despulpe del café el cual pasaba por la trilladora que habían instalado en medio del cafetal, esto les facilitaba el acarreo durante la cosecha, como también dentro de sus funciones; la exportación de café como la importación de fertilizantes y demás insumos, elaborar la planilla para el pago de los empleados. La relación familiar era distante entre hermanos, este corroído por los celos de como su padre a los varones los convirtió en sus máquinas de trabajo y su hermana tratada con todas las comodidades, que al igual ellos la tenían, pero con un pliego de responsabilidades diarias y Natalia con ninguna, eso le molestaba, pero se lo callaba, la mejor forma era estar distanciado y n
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III. La determinación de una mujer
Decidió ese mismo día salir hacer su rutina de encuestre, caída la tarde regresa al establo, con una leve esperanza que volvería a ver aquel joven desconocido, que solo intercambiaron un par de palabras, pero esa ilusión se desvaneció, una vez cruzado el pórtico, baja como de costumbre de su yegua, en ese preciso instante recuerda aquel grito que fue interrumpido por su hermano y que le vino a la memoria tal nombre que fue repetido en dos ocasiones. Se aproximó un poco más rápido, no como de costumbre a su casillero, esperaba encontrar de nuevo la particular manera de escribir del joven. Se quedó con una pequeña certeza de que fuera él, por el recuerdo de aquel nombre que había escuchado y que coincidía con la inicial de la carta.— ¡Buenos días señorita! Le saluda Paquita.— ¡Buenos días! Le responde la joven.&nb
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IV. No hay peor lucha que la que no se intenta
— De acuerdo, pero falta el otro corazón para que resulte la ecuación. Le contesta Naty.— Claro, ni pensar que exista un tercero porque sería discordia. La vida es como el amor, una pelea permanente, del cual todos queremos salir bien librados, pero si no hemos perdido varias batallas, no disfrutaremos del sabor de la victoria. Dijo Natalia. — Muy convincente sus palabras, más allá de la teoría, ¿lo expresa con conocimiento de causa? Le responde Agustín.Un leve silencio provocado por ambos, fue la atmósfera vivida, luego retoma la conversación respondiéndole al joven. — Será una tarea de su parte deducir y averiguar. Le dijo Natalia. — Muy claro he quedado y en esos menesteres estaré ocupado, verificaré con plena certeza que sea de muy buena fuente. Ripostó Agustín.Se despiden de m
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V. Conflictos emocionales
El matrimonio ahora es una completa batalla por nimiedades, en donde es en la única guerra que se duerme con el enemigo, hasta se justifican mutuamente que cuando: “la esposa no es la idónea, esta se convierte en demonia” Basta con una sola mirada, para herir profundamente y una palabra para hacerla sentir destrozada. ¿Qué pasó con el enamoramiento? ¿Quién engañó a quién? Después de todo, ante esa deducción es normal enojarse, pero ¿a quién le echamos la culpa? Esa percepción inicial equivocada cuando nos aventuramos a un mundo desconocido, y ¡vaya que estábamos equivocados! porque si todos nos quedáramos obsesionados, el mundo sería un caos, porque cuando estamos en ese trance, nos desenfocamos de nuestra realidad y la realidad social, perdemos el interés en varios aspectos, solo nos ocupamos de sí mismo, no rendimos igual en
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VI. El preludio de una muerte anunciada
Pasaban ya siete días y con ansias de estar a su lado, ingresa a la sala, una ligera conmoción atenuada por un ligero escalofrío que sentía que subía por sus pies, un torrente de pensamientos fatales inundó en instantes su cabeza, que lo peor es-taba por venir. Se aproxima lentamente, llega sigilosamente, sin mediar palabra alguna, le da un beso, un ligero roce de los labios, las lágrimas ruedan por sus mejillas, se recuesta un poco entre la camilla a la altura del pecho de su amado, después de varios minutos de silencio, este fue interrumpido por el sollozo de la joven, ante tanto dolor por aquel amor que se le escapaba como agua entre los dedos.—¡Has venido! Le dice Gael, no con tanta firmeza en su voz. Naty se levanta, dirige su mirada hacia aquel cuerpo languidecido.—No quiero hacer las tan gastadas preguntas de siempre, cuando es evidente tu estado y obligarte a contar los hechos una y otr
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VII. El sentido de la existencia
Ante esa millonaria competencia de seres, no pudimos ser nosotros, pero estamos aquí, ¿por qué fuimos los que llegamos? De los más de 7.7 billones de personas que somos en este planeta, no todos son dedicados y destinados hacer de este mundo el mejor, pero forman parte de la vida, son como los millones de espermatozoides que compitieron en igualdad de oportunidades junto a nosotros, gracias a ellos estamos aquí, fuimos los destinados hacer algo mejor por los que no la tuvieron. Resulta igual para todos aquellos que compartimos este espacio terrenal, vivimos y valemos por sí mismo, porque el resto de habitantes son los que le dan sentido a este enigma de la vida.  La muerte no tendrá sentido sin esa previa; llamada vida, la muerte es vida. El campesino que selecciona el mejor grano para cultivarlo, ese grano depositado jamás podrá ser recuperado, fue desintegrado para dar vida a una planta y esta multiplicará
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VIII. Un consciente triste adiós
No posee otra riqueza, en fin, nadie trabaja para después regalarlo, no te desgastes esperando que el que es rico y millonario sea bueno contigo. La mayoría de los ricos usan como estrategia para su imagen social refugiarse en una comunidad religiosa, un tanto para alcanzar misericordia talvez, proyectan una imagen pública para llamarse cristianos, por un posible miedo que en un instante lo pueda perder todo lo adquirido. ¿Qué de extraordinario puede ser para un rico que vaya a la iglesia? no tiene nada de malo que asista, lo malo es la imagen disfrazada de bueno que proyecta y no repara en un tan solo instante que no está siendo justo, él piensa que si tiene lo que tiene es porque Dios se lo ha permitido, sino no estuviera en lo correcto, ese Dios ya se lo hubiera quitado, vaya convenenciera manera de pensar. Se comportan como religiosos extremos, que cuando son acusados de manera pública, expresan que esa es inaudita tal acus
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IX. El preámbulo de una desdicha
 —Disculpe usted señor, pero ¿cómo puede él vivir ahí y en este lugar? Natalia en su negación producto de su etapa de duelo que estaba viviendo le hizo una ingenua pregunta. —Señorita con el respeto que usted merece, pero usted ya no tiene edad para que finja ingenuidad sobre el que busca, ahí lo ingresaron para nunca más salir de ese lugar. Fue la respuesta del celador.          Conmovida ante lo que estaba viviendo y sintiendo, lee la placa incrustada por el dintel de la estructura de aquel bello mausoleo, estaba escrita en relieve el nombre de su gran amor, según la fecha que la misma placa contenía, era el día después que se internó por la crisis que sufrió. Después de varios minutos de rodillas frente aquella tumba, entre lágrimas, sus meditaciones sobre la última conversación que tuvo,
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X. La perfidia hecha mujer
— ¿Por qué tanta la insistencia por saber? En un tono más conciliador. Le contestó Daniela. — ¿Acaso le gusto? ha buscado esto de pretexto para una declaración.—¿Qué le hace suponer algo así? Ahora la pretenciosa es usted. Le respondió Andrés. —¿Tendría usted algún problema de que lo fuera?—Pregunta atrevida lanzada por Daniela. Era un jaque mate en el ajedrez para Andrés. —¿Y si para mí no lo fuera? Le contesta el joven.Ante las pretensiones de una mujer, el hombre siempre queda en desventaja, porque estas son planeadas ipso facto.—Después de todo se ha vuelto interesante la plática, es agradable conversar con usted. Le dice la dama.— Gracias por sus expresiones, me siento halagado. Le respondió Andrés.Po
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