*"Defendiste mi nombre en la mesa**como se defiende un verso.**Yo te dije todavía no,**y tú lo escuchaste como casa."*— V. R. Vance, *Aprender a llover*---La cena de equipo empezó con un brindis.Terminó con una verdad.\* \ * \*Celebrábamos el fin del primer bloque de rodaje en un restaurante de manteles almidonados y luces bajas. Mesa larga: Julián en la cabecera, Bianca con su espalda de reina a su derecha, Renata cronometrando el postre, Miranda tasando el vino, y yo en mi lugar de siempre, que ya no era el fondo pero tampoco era la orilla: era un territorio sin nombre, como todo lo mío.El productor ejecutivo, Darío Quintana, llegó al segundo vino con la valentía química de los hombres que nunca han perdido nada.Alzó su copa para el brindis. Y después del equipo, de las cifras y de la sinergia, añadió, con una sonrisa de salón:—Y brindo por la musa secreta de esta producción. —Me miró, con la copa en alto, con todo el restaurante mirando—. Porque todos sabemos que un dir
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