Al día siguiente cuando desperté por culpa de los rayos del sol que entraban por la ventana y daban em cara, me di cuenta de que Mario ya no estaba en la cama, así que aproveché para entrar en el baño, asearme un poco, recoger mi maleta una vez que ya estaba vestida, cogi mi movil y me fui del dormitorio hacia las escaleras. Baje muy despacio para no hacer ningún ruido y así poder coger mi bolso y marcharme, pero cuando pase por la puerta del salón, me encontré de frente con Mario, que salía d