2/Mi Padre me quiere Casar

Nos fuimos la noche anterior muy tarde de la convención, conoci a más empresarios y más gente joven como yo, acercándose a mí más los chicos que algunas de las chicas que pensaba que eran mis amigas de instituto, tuve que bailar con el ganador, por recomendación de mis padres, bebí algo más de la cuenta, tanto que al dia siguiente me desperté con un fuerte dolor de cabeza, Baje a la cocina para tomarme alguna pastilla y una buena taza de café bien cargado.

—- Buenos días hija — me dijo mi madre.

—- No grites mamá por favor, me duele mucho la cabeza — respondi.

—- Tome señorita, esta pastilla le quitará el dolor y le hará sentirse mejor — me dijo Rosita nuestra sirvienta mientras veía a mi padre riendo.

—- Esther nuestra niña creo que aún no está preparada para estas clases de fiestas —- respondió mi padre mientras se reía

Tomé la pastilla que me dio la sirvienta, poniendo mi cabeza entre mis manos, nunca me había sentido tan mal por beber algo más de lo normal. Una vez que me bebí el café, me levanté de la silla donde estaba sentada para irme a mi dormitorio. 

.----- Rebeca hija, ponte el bañador y salgamos al jardín, acuérdate de que tenemos un invitado para comer —- me dijo contento mi padre.

—- Me voy al dormitorio, necesito silencio y dormir algo más papá, que aproveche la comida — respondi.

—- Rebeca, Mario viene a comer y vamos a hablar de negocios, no puedes fallarme hija, te necesito hoy, Sullivan tiene algo que tratar contigo, así que cariño ponte el bañador y date un baño en la piscina antes de que venga Mario — me comentó mi papá

Me fui a mi dormitorio, entré en el cuarto de baño, me puse enfrente del espejo mire mi cara pensando que más bien me parecía a una vieja, tenía unas ojeras que me llegaban hasta la nariz, escuchando como se estaba riendo mi amiga Marta detrás de mí.

—- ¿Qué hay de gracioso? tengo tantas ojeras que no me reconozco — le comente.

—- Venga no es para tanto, tu lo que no quieres es que Mario te vea así —- me respondió.

—- Anda ¿y tú? seguro que estás deseando meterte en la cama con él —- respondi algo enfadada.

Me quite el camison y me meti en la ducha, pensando que una ducha de agua caliente, me cambiaría el humor y mejoraría las ojeras, una vez termine tape mi cuerpo con una toalla, me fui al dormitorio sentandome en la cama al lado de mi amiga.

—- La verdad Rebeca que yo también estoy cansada, no bebí tanto como tu, pero agradeceria dormir dos días seguidos —- me contestó.

Nos quedamos Marta y yo medio dormidas en mi cama, despertándonos sobresaltadas cuando escuchamos los golpes que daban en la puerta del dormitorio. Me levanté de la cama para abrir la puerta pero de pronto se abrió viendo entrar a Rosita.

—- Señoritas, el señor Sullivan está en el jardín con sus padres, dicen que haga el favor de bajar que la están esperando — nos dijo.

—- Gracias Rosita, dile a mis padres que ya vamos —- le conteste.

—- Yo me voy, tu aun estas por vestir —- me dijo sonriendo mi amiga.

—- De eso nada guapa, bajamos las dos al mismo tiempo, espera que me pongo en un momento el bañador — respondi, mientras me quitaba la toalla del cuerpo para ponerme el bañador y el pareo.

Marta y yo salimos riendo de mi dormitorio, nerviosas pero a la vez contentas de saber que Mario estaba en casa, salimos hacia el jardín mientras escuchábamos hablar a mi padre y a Mario, al acercarnos enseguida nos miraron viendo como Mario nos sonreía y se levantaba del sillon donde estaba sentado.

—- Hola, buenas tardes — nos dijo.

—- Hola ¿qué tal?¿todo bien? — pregunte.

—- Muy bien y con vosotras aquí, aún mejor — respondió Mario sin dejar de sonreír

Nos sentamos en la orilla de la piscina mientras nos mirábamos Marta y yo completamente avergonzadas, pues Mario vino con un polo y unos pantalones cortos, marcando sus músculos. 

—- Mario ¿tienes bañador? lo bueno de hoy y con el calor que hace, es darse un chapuzón en la piscina, para refrescarse uno —- comentó mi padre.

—- No lo he traído, pero los pantalones son finos, perfectamente podría bañarme con ellos, pero solo no me baño, por lo menos que se bañen las chicas, o vosotros conmigo —- comentó Mario a mis padres.

—- Claro que si, anda vamos a darnos un chapuzón, este calor es insoportable — comento mi papa.

Marta y yo nos quedamos viendo a los dos hombres, como estaban en el agua nadando un poco, pero de pronto, Mario me cogió de las manos tirandome al agua mientras se reía teniendo que poner mis manos en su duro pecho, dado que al caer nuestros cuerpos se quedaron juntos, mientras mi amiga se retiraba de la orilla de la piscina.

—- ¿Crees que no te ibas a mojar? Lorenzo tu hija se creía que solo nos íbamos a mojar nosotros — dijo Mario mientras los dos hombres se reían. 

—- Tu no eres quien para tirarme al agua, creo que eres algo idiota —- le dije mientras salia de la piscina, sentandome en uno de los sillones

Mario salio de la piscina, se acerco al sillon donde yo estaba, poniendose de rodillas delante de mi,

—- ¿Te ha molestado? no pretendía molestarte Rebeca, lo siento mucho cielo —- me dijo cogiendo mi mano.

— No lo vuelvas a hacer por favor — le hable algo enfadada.

—- Rebeca cariño, aparte de hablar con tu padre de negocios, quiero hablar contigo porque necesito que me acompañes a un viaje de negocios, concretamente a las Vegas, ¿que me dices? — me pregunto.

—- ¿Yo?¿porque tendría que acompañarte? no te conozco bien—- pregunte

—- Tengo que cerrar un negocio, es un inversor un poco diríamos duro en los negocios, y se que tu a la gente así la sabes manejar —- me contó.

—- Rebeca cielo, sería bueno para ti, así puedes coger más experiencia y sabes que eres muy buena con los inversores que son algo complicados —- me dijo mi padre.

—- ¿Cuándo sería ese viaje? Necesito detalles sobre esa persona, para saber como tratarla y cuales son sus puntos flacos, por si se me pone borde  — comente.

—- Lorenzo tu hija tiene en sus venas sangre de empresaria dura — comentó Mario.

—- Ella desde pequeña, se iba al despacho con su padre y no salía hasta que mi marido terminaba su trabajo, siempre le ha interesado el tema de financiaciones de bolsa, vamos de todo lo que corresponde a la empresa— respondió mi madre.

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