La mayor parte del código tenía el mismo espaciado. La misma estructura. Una línea comenzaba con una sangría, se cerraba y daba paso a otra con una sangría mayor, como los peldaños de una escalera. Sin embargo, a mitad de la pantalla, el ritmo se interrumpía de manera casi imperceptible.Entrecerré los ojos. Las letras todavía flotaban cuando intentaba leerlas con normalidad, pero las formas no mentían.Aquella sección se veía… torcida, como si alguien hubiera sacado un peldaño de su lugar. Mi corazón se aceleró un poco y me incliné más cerca.07:43«Está bien. Está bien».Amplié la ventana para que las líneas se extendieran por toda la pantalla. Cuando las líneas del código se extendían, a mi cerebro le resultaba más sencillo distinguir la estructura que las letras.No intenté leer las palabras. Observé las formas: corchete, sangría, comando, cierre, corchete.Una y otra vez.Entonces…Allí.Mi dedo quedó suspendido encima del panel táctil.Uno de los corchetes apuntaba en
Leer más