Capítulo 127: El Regreso de las SombrasRafael MonteiroMis pies parecían pegados al suelo. En el centro de la sala, rodeada por el frío lujo de la mansión de Alexander, estaba la mujer que había enterrado en los rincones más profundos de mis recuerdos.—Mamá... —la palabra salió de mi garganta como un suspiro quebrado, cargado con años de nostalgia acumulada.—Rafa... —susurró ella en respuesta.El tiempo se detuvo en aquel instante. Sus ojos se llenaron de lágrimas en cuanto se encontraron con los míos. En dos largas zancadas, ya estaba frente a ella, envolviéndola en un abrazo desesperado.Su aroma, una mezcla de lavanda y algo que solo el tiempo había sabido conservar, me golpeó como una descarga eléctrica. La estreché contra mí, sintiendo la fragilidad de sus huesos y la fuerza de su vida.—No puedo creer que esté aquí... que siga viva —murmuré contra su cabello, sintiendo mis propias lágrimas caer—. Perdóneme, Mabel. Por favor, perdóneme por haber sido ciego, por no haber visto
Leer más