No me moví. No podía. Una parte de mí quería apartarse, recuperar el espacio, poner distancia y fingir que esto no estaba pasando. Pero otra parte, más traicionera, más honesta, se quedó quieta, absorbiendo la sensación. Era… reconfortante. Demasiado. El peso de su brazo me anclaba, su respiración m
Leer más