Capítulo 38Le pedí a Julián que me sacará de allí, era demasiado para mí, Luciano me agarró del brazo con suavidad —Por favor dime que lo pensarás —me dio un beso en los nudillos, ante la mirada celosa de Julián.Asentí y me fui con Julián de allí con las manos temblorosas, el camino de regreso fue silencioso, Julián miraba al frente, agarrando el volante con fuerza, tenía el mentón tenso Al llegar a casa, el tiro sus llaves al sillón con esa misma fuerza —¿Podemos hablar de lo que te pasa? —intente sonar tranquila para el, Julián era importante para mí.El se acercó a la cocina, sirvió un vaso de agua y puso de un golpe el vaso en el mesón de mármol.—Que vas a aceptar, Luciano y tú van a estar muy cerca, disculpame pero me están carcomiendo los celos.Me quedé paralizada, no sabía que responderle, aún no le había contado esa parte de mi vida.—No se de que hablas.—¡No soy estúpido! Es más que claro que ustedes tuvieron algo antes del accidente, y que tú sientes algo por el ¿Ver
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