POV SIENNA La luz del sol golpeó mis párpados con fuerza. Me dolió; era demasiado brillante y directa. El olor del lugar estaba mal. Era un ambiente clínico, afilado y helado, lleno de desinfectante y plástico. Escuché unos pasos constantes en el pasillo, medidos, como si alguien estuviera esperando. Me obligué a abrir los ojos. Los equipos médicos de alta tecnología parpadeaban a mi alrededor y las paredes estériles me encerraban en un cubículo sin ventanas. —El doctor de la casa de la manada —logré decir con dificultad. Tenía la garganta completamente seca. Seguía aquí. Seguía atrapada en el territorio de los mismos monstruos que me abrieron la piel. La aguja, la extracción y la mirada fría de Lucas regresaron a mi mente en pedazos afilados. Intenté ponerme de pie, pero el suelo pareció moverse. Me sostuve del borde de la cama, respirando con dificultad. El metal estaba tan frío que me lastimó las manos. El poder en mis venas se sentía como hielo, no como fuego; no era fuerza,
Leer más