Omar salió de la habitación, estaba pensativo y se detuvo frente a uno de los balcones del hospital privado.Miró por la ventana, la ciudad, los edificios, y la noche.Respiró profundo, sintiendo que su mente estaba demasiado aturdida por emociones ambivalentes que estaban torturándolo.“¿Estoy siendo tan cruel con Samyra? Sé que le juré nunca tomar una segunda esposa, pero… si no salvo a Nayla, ¿Quién más va a salvarla? Ella ya ha sufrido demasiado, además, yo se lo prometí a Nayla, siempre cuidarla, incluso en su peor momento, ¿Qué debo hacer? No quiero que Samyra me odie, no quiero que me mire de esa forma, porque… me duele”, pensó con frustración. ***Samyra estaba en la habitación, dejó de llorar, se levantó lentamente, se puso unas pantuflas, fue al cuarto de baño y se limpió el rostro. Ya no quería llorar por algo que sabía que era irremediable.Estaba más tranquila.Solo esperaba que la doctora llegara y le diera el alta medica para irse de ese hospital.Fue entonces que la p
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