Capítulo 15Caio estaba en el despacho, sumido en sus pensamientos. Su abogado acababa de marcharse, informándole de que prepararía los documentos para el matrimonio, pero quien tendría que firmar en lugar de su hermano sería él.Giró lentamente la silla para mirar la ventana de cristal, cruzó las piernas y movía el pie con suavidad, con la mirada perdida. Iba impecablemente vestido, exactamente como a Leon le gustaba. Si su hermano lo viera ahora, tal vez ni lo reconocería.La diferencia de edad entre ellos no era tan grande: Leon, con 41 años, siempre había sido el responsable de la empresa, mientras que Caio, de 31, disfrutaba de la vida entre estudios y viajes. Antes del accidente que lo cambió todo, Caio apenas se interesaba por los negocios; todo quedaba en manos de su hermano mayor.Pero, de repente, todo cambió. Ahora era un hombre de negocios y le gustaba la profesión mucho más de lo que jamás había imaginado. Aun así, sabía que la silla de CEO pertenecía a su hermano y que,
Leer más