—¡Ay, por Dios, Jayden! —soltó Aria entrando en pánico, porque no solo el vaso se había hecho trizas, sino que el cuerpo de Jayden también se había venido abajo. Y lo peor de todo fue que cayó directo sobre los vidrios rotos, provocando que se cortara en varias partes del cuerpo y empezara a sangrar.Haciendo tripas corazón y usando toda la fuerza que pudo reunir, Aria logró levantar a Jayden y regresarlo a la cama. Quién sabe de dónde carajos sacó las fuerzas para cargarlo ella sola.—¡Ah! —se quejó Jayden, haciendo una mueca de dolor al sentir las heridas en el brazo, el cual había usado de apoyo para evitar que todo su cuerpo se estampara contra los vidrios.—¡Oye! ¿Se puede saber por qué carajos hiciste eso? ¡Qué idiota eres! ¡Mírate el brazo, cómo te lo dejaste! ¡Ni siquiera se te ha bajado la fiebre y ahora sales con esto para empeorarlo todo! —le reclamó Aria furiosa. Pero Jayden, en lugar de asustarse por los gritos, esbozó una sonrisa.—¡Tara, entra ya!—Sí, señora. —A Tara s
Ler mais