La memoria funciona como un sistema de archivo mal gestionado: guarda lo irrelevante con precisión fotográfica y borra lo importante justo cuando más se necesita.Alma lo había comprobado a lo largo de los años con distintos grados de irritación. Recordaba, por ejemplo, el color exacto del mantel de su octavo cumpleaños —verde botella con bordado en hilo dorado— pero no recordaba haber aprendido a leer. Recordaba el olor del perfume de su madre en los actos de colegio —sándalo y algo más dulce, vainilla quizá— pero no recordaba ninguna conversación específica con ella que importara.Lo que recordaba de Abril, sin embargo, era demasiado. Y eso, comprendió ahora sentada en el despacho temporal con los archivos reconstruidos desplegados sobre la mesa, era en sí mismo una información.Gael había salido a hacer una llamada. O eso hab
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