Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa grabación duró cuatro minutos y diecisiete segundos.
Alma lo supo porque Gael había abierto el archivo de audio en el ordenador del despacho y el contador estaba visible en la esquina inferior, avanzando con la indiferencia mecánica de las cosas que no comprenden lo que están destruyendo.
La voz de Abril llegó sin preámbulo, sin la cortesía de un saludo que hubiera dado tiempo para prepararse.
—Si está







