Mundo ficciónIniciar sesiónLa nota era pequeña. Ese era el problema.
Alma llevaba veinte minutos mirándola con la clase de intensidad que uno reserva para los documentos que cambian cosas, y seguía siendo pequeña. Una hoja doblada en cuatro, con su nombre escrito en el anverso con una caligrafía que reconocería en cualquier parte porque era la misma que había firmado autorizaciones escolares y notas de disculpa y una tarjeta de cumpleaños que había l







