Punto de vista de NinetteEl Hotel Riverside se convirtió en mi prisión. Tres semanas acumulando gastos en mi tarjeta de crédito que no podía permitirme, porque volver al apartamento me parecía imposible. Mi ropa seguía allí, toda mi vida metida en ese pequeño espacio, pero cada vez que pensaba en enfrentarme a ello, se me oprimía el pecho hasta que no podía respirar.Mi cuerpo aún recordaba aquella noche. Las manos del desconocido sobre mi piel. La sensación de ser adorada, deseada, vista. Ahora vivía en silencio, sin contacto, sin voces, solo con el zumbido del aire acondicionado y el sonido lejano del tráfico abajo.El contraste era asfixiante.Damien solicitó el divorcio primero. Hizo que su abogado me entregara los papeles en mi oficina, justo en medio de una reunión de equipo.Su asistente entró, una mujer con un traje impecable que probablemente había hecho esto cientos de veces antes, y recorrió con la mirada la mesa de reuniones. «¿Ninette Cole?»Se me secó la boca. «¿Sí?»«S
Leer más