Algunas horas después, Ava despierta, sintiendo un leve peso sobre su cuerpo y, por un instante, no entiende qué está pasando. Todo a su alrededor está oscuro, excepto por la luz tenue que viene del visor del aire acondicionado, proyectando un brillo suave sobre el ambiente.Parpadea varias veces, intentando ajustar la vista… y solo entonces se da cuenta: ese no es su cuarto.Su corazón da un pequeño salto.Con cuidado, gira el rostro y percibe la presencia de Hector, acostado a su lado, respirando profundamente, con el brazo cruzado sobre su cuerpo.«Oh, cielos… ¿Qué fue lo que hice?», piensa, sintiendo que su rostro se calienta al recordar la invitación que, adormilada, le hizo. Yo le pedí que se acostara aquí conmigo…Tragando saliva, intenta contener el pánico silencioso que le sube por el pecho. Despacio, retira el brazo de él con delicadeza, cuidando de no despertarlo. Hector se mueve levemente, pero sigue dormido.Se desliza fuera de la cama, toca el suelo frío con los pies y c
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