Capítulo 68. Pendiendo de un hilo.
Jake había citado a Melissa con urgencia en el "Eclipse", su nuevo club en California. Ella entró por la puerta trasera, sintiéndose fuera de lugar en ese sitio oscuro.Mientras caminaba detrás de él, el golpe de sus tacones contra el suelo retumbaba en todo el salón vacío.—¿Por qué me trajiste aquí, Jake? —escupió ella, cruzándose de brazos—. Tengo un hijo que atender, no estoy para tus jueguitos.Jake soltó una risa ronca, una que le puso los pelos de punta a Melissa. Se acercó a ella despacio, como un lobo que ya sabe que tiene a su presa acorralada.—¿Un hijo? —preguntó él, con un tono burlón.—Sí, mi hijo. El hijo de Víctor.Jake no aguantó más y soltó la carcajada.—¿Estás muy segura de que ese hijo es tuyo, Melissa?Antes de que ella pudiera responder, él la tomó del brazo con una brusquedad que la hizo jadear.El agarre era firme e intenso, como si quisiera recordarle que él conocía cada rincón de su cuerpo y de su alma.—¡Qué te pasa! ¡Suéltame! —le gritó ella, tratando de za
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