Capítulo 70. Entre Escombros
El aire en el pequeño depósito cercano al jardín estaba cargado, denso por el calor de sus cuerpos y el aroma del sexo reciente.
No habían tenido tiempo de llegar a la habitación de Amanda; la prisa los había vencido apenas cruzaron el umbral de ese cuartito lleno de herramientas y muebles cubiertos con mantas.
Allí, entre el polvo y la penumbra, se habían entregado con una desesperación que bordeaba la locura, como si el mundo fuera a acabarse al amanecer.
Amanda intentaba recuperar el aliento