Capítulo 68. El Filo de la Despedida.
El rugido del motor del deportivo de Víctor se escuchó desde la entrada, pero no se detuvo en el garaje.
Él no esperaba a que le abrieran; simplemente entró a la mansión impulsado por una urgencia que no sabía explicar, una mezcla de desesperación e intranquilidad que le quemaba la sangre.
Caminó con paso firme hacia el jardín trasero, donde sabía que Amanda solía buscar refugio.
Amanda estaba allí, desayunando en la terraza, rodeada por el aroma del café y el silencio de la mañana.
Al escuchar