POV ALEXANDRACuando Amyra llegó al hospital, yo ya estaba sentada en la camilla vestida y lista para marcharme. Entró con esa energía suya que parece llenar cualquier espacio vacío de inmediato.—Déjame verte —dijo, acortando la distancia en dos pasos— ¿Te sientes bien? ¿Te duele algo?—Estoy bien —respondí con sencillez— Solo fue un desmayo.Amyra entrecerró los ojos, me conoce demasiado bien como para creer que fue solo un desmayo —Ajá…Te lo dije alexandra...No respondi, no era el momento. Por suerte, la puerta se abrió y el médico entró con el alta en la mano. Me dio las instrucciones de rigor, descanso, mejor alimentación y, sobre todo, evitar el estrés. Asentí a todo firmé los papeles y en pocos minutos, ya caminábamos hacia la salida.Damián no estaba. No pregunté por él y Amyra tampoco lo mencionó, aunque su silencio en el coche estaba cargado de preguntas que solo esperaban el lugar adecuado para estallar.Al llegar a casa el ritual fue automático, zapatos fuera, bolso sob
Leer más