POV de ElenaLa oficina olía ligeramente a café y madera pulida, una combinación que debería haberla hecho sentir profesional, pero no podía concentrarme en eso. Mi corazón golpeaba con fuerza contra mis costillas, y mis palmas sudaban a pesar del aire frío del aire acondicionado. Allí estaba él… Julian Salvatore… apoyado casualmente contra su escritorio, pero incluso en esa postura relajada, era imposible ignorarlo.Respiré hondo, intentando estabilizar mi voz. "Gracias por ofrecerme este trabajo, señor. Prometo no desaprovechar la oportunidad." Sonreí, aunque los moretones en mis mejillas me recordaban un pasado duro que aún estaba intentando dejar atrás."Está bien, señorita Elena", respondió, sus ojos recorriéndome de arriba abajo, de forma lenta y deliberada.Me sentí expuesta, de repente consciente de cada parte de mí. No era una mirada lujuriosa, pero era otra cosa, una intensidad que me hizo encogerme un poco, abrazando mis brazos contra mi cuerpo. Me hacía sentir pequeña, ins
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