CAMERONDecir que hablaría con mi padre era una cosa. Hacerlo era otra muy diferente.Pensé hacerlo en el almuerzo, pero papá se ocupó con una llamada internacional, así que terminé comiendo solo en el desayunador. Bueno, no solo, Colin estaba conmigo, aunque no dijo ni media palabra.Las palabras del tío Tom bailaban de acá para allá en mis pensamientos, no solo sobre su rebeldía, sino por las razones que lo llevaron a ello.Desde que tenía uso de razón, papá se preocupaba por mí. En la escuela, los niños y algunos adultos solían comentar que quizá mis padres no tenían tiempo para estar conmigo o mis hermanos al ser los reyes y tener una agenda apretada, pero casi nunca lo sentí así.Mamá o papá nos levantaban por la mañana, comíamos juntos, nos llevaban a la escuela, jugábamos juntos al volver a casa. Siempre me ayudaron a hacer mis tareas. Papá me escuchaba siempre, y me enseñó muchas cosas, como los nombres de las estrellas y muchas historias bonitas. Jugaba al fútbol conmigo, al r
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