Desperté cuando los rayos del sol de la tarde se filtraban por las cortinas. El sueño me había vencido. Me sentía agotada… no tanto físicamente, sino emocionalmente. Pronto la noche comenzaría a caer, así que decidí darme una ducha rápida. Más tarde me encontraría con Alex para hablar sobre el divorcio. Dejé que el agua corriera unos minutos más de lo necesario, intentando despejar mi mente, pero no funcionó del todo. Cuando salí, me vestí con unos jeans, una camisa de seda y tacones bajos. Apliqué un poco de maquillaje, lo justo para verme presentable, y estuve lista para salir. Pedí un taxi desde la aplicación y bajé unos minutos después. Durante el trayecto no pude evitar pensar en cuál sería mi próximo paso. ¿Debería quedarme a trabajar con Alejandro… o buscar otra cosa? Todavía no entendía por qué Alejandro había decidido contratarme tan rápido. Tal vez había sido por mis capacidades. Tal vez solo necesitaba a alguien en ese puesto y yo encajaba. O tal v
Leer más