Capítulo 180. “Una mujer nueva”
—¡No me digas que espere, Aslan! ¡Firma el alta, el antibiótico ya pasó! —Amara se puso en pie, arrastrando el soporte del suero con ruedas.—Falta que la enfermera te retire la vía, mi amor. Solo un minuto —pidió Aslan, tomándola suavemente por los hombros para contener su temblor.—Cada minuto en esta camilla me quita la vida. Ya no hay fango, el doctor dijo que la infección es leve. Estoy limpia. ¿Por qué no nos vamos?—Nos vamos ya, te lo prometo.Amara caminó hacia la ventana. Al ver su reflejo borroso contra el cristal, se le cortó la respiración. Su piel morena estaba limpia, pero su hermoso cabello rizado, que antes le caía con fuerza y volumen más allá de sus hombros, parecía un desastre pajizo. A pesar del lavado, el agua podrida y los tirones de Varkas habían dejado nudos imposibles y mechones rotos. Necesitaba verlo con claridad.—Aslan, por favor, tráeme un espejo —pidió, con la voz rota y sin apartar la vista del cristal.Aslan, que la observaba en silencio desde el umbr
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