Capítulo 180. “Una mujer nueva”
—¡No me digas que espere, Aslan! ¡Firma el alta, el antibiótico ya pasó! —Amara se puso en pie, arrastrando el soporte del suero con ruedas.
—Falta que la enfermera te retire la vía, mi amor. Solo un minuto —pidió Aslan, tomándola suavemente por los hombros para contener su temblor.
—Cada minuto en esta camilla me quita la vida. Ya no hay fango, el doctor dijo que la infección es leve. Estoy limpia. ¿Por qué no nos vamos?
—Nos vamos ya, te lo prometo.
Amara caminó hacia la ventana. Al ver su re