El silencio que sigue a las palabras de Selene es diferente a todos los anteriores, porque ya no es incertidumbre, es comprensión.La comprensión lenta y terrible de que algo estuvo moviéndose debajo de nuestras vidas durante meses, tal vez más y ninguno de nosotros lo vio.Ni siquiera Alaric.Lo cual, considerando quién es Alaric, resulta más inquietante que tranquilizador.La cafetería sigue llena. Gente entrando. Gente saliendo.Una pareja riéndose cerca de la barra, alguien trabajando con una computadora portátil.La vida normal, y, sin embargo, siento que estoy observándola desde detrás de un vidrio, como si hubiera quedado separada del resto del mundo por una sola frase.“La chica servirá.”No mi nombre, no Amara.La chica, como si fuera un objeto, una herramienta, una pieza, una variable dentro de un plan.—¿Qué más escuchaste? —pregunta Alaric.Su voz es tan tranquila que resulta alarmante. Lo conozco demasiado bien.Esa calma no significa que esté bien, significa exactamente
Leer más