ISABELLADesayunamos así, en silencio hasta que hablé.—Voy a la empresa —dije finalmente, dejando la taza sobre la mesa.Él asintió apenas.—Tengo otros asuntos hoy. No iré.Claro.Asentí como si no importara. Me levanté sin añadir nada más y salí.__________________________________________________________________________________________________________________El día avanzó lento, demasiado lento. Intenté concentrarme, sumergirme en el trabajo, en los documentos, en las decisiones que normalmente tomaba sin esfuerzo, pero todo se sentía ligeramente fuera de lugar, como si mi mente estuviera siempre medio paso atrás. Aun así lo sostuve, hora tras hora, hasta el mediodía.El momento exacto en que, sin darme cuenta, miré el reloj esperando algo, esperándolo a él. La costumbre, la rutina, ese espacio que habíamos llenado juntos sin que yo lo notara hasta que dejó de estar. El pecho se cerró de golpe otra vez, la misma sensación de la noche filtrándose sin permiso, rompiendo lo poco que
Ler mais