DAMIAN
Esperé a que Isabella saliera.
No fue inmediato. No podía serlo. Me quedé en la sala más tiempo del necesario, revisando el celular sin leer nada realmente, escuchando el sonido de sus pasos en el piso superior, el agua de la ducha, el movimiento contenido que siempre tenía por las mañanas, como si todo en ella estuviera medido incluso cuando nadie la veía.
No subí.
No podía.
Cuando finalmente escuché la puerta cerrarse, solté el aire que llevaba reteniendo desde hacía minutos sin darme