81. UNA NOCHE DE AMOR
ALAYA:Me sentía inquieta, busqué con los ojos cerrados a Reynolds pero la cama a mi lado estaba vacía. Me senté de un golpe. ¿A dónde habría ido? Tomé mi teléfono para ver la hora: las tres de la mañana. Escuché unos aullidos a lo lejos, eran lobos. Me abracé a la almohada mientras marcaba su número. No sabía cómo explicarlo, pero sentía que miles de ojos me observaban. Aunque encendí la lámpara a mi lado, no veía a nadie, pero la sensación era latente.—Vamos, Reynolds, contesta —susurré, sintiendo cómo el pánico crecía en mi pecho.Todo parecía normal bajo la luz de la lámpara. Me levanté de la cama revisando la habitación. Las ventanas estaban muy bien cerradas aunque las cortinas se movían suavemente, me pareció ver una sombra al otro lado. Corrí hacia la puerta, a pesar de que estábamos en el último piso, estaba segura de que había alguien allá afuera en el balcón.—¿Reynolds eres tú? —pregunté pero no abrí—. ¿Reynolds, Ragnar?Nadie respondió, y corrí en busca de los demás. Jus
Leer más