92. UNA EXTRAÑA SITUACIÓN
ALAYA:Estaba segura de que había escuchado un gruñido. Lo extraño era que lo había escuchado demasiado cerca y solo estábamos nosotros dos aquí. Había aprendido a reconocer el gruñido de Ragnar, pero lo que acababa de ocurrir era diferente: el lobo había tomado el control, mirándome fijamente y buscando en mí lo que yo misma desconocía. Lejos de alejarme, me abracé a su cuerpo temiendo otro ataque de lobos. —Tranquila, mi Luna —escuché de nuevo a Reynolds, para mi alivio—. ¿Te sientes bien? Lo miré sin entender por qué me preguntaba. De pronto, colocó su cabeza en mi pecho. Me quedé quieta, sin saber a qué atenerme, a la espera de que me dijera qué me había sucedido. —Mi Luna, ¿no has sentido nada extraño en ti? —preguntó Reynolds alejándose de mí para mirarme—. ¿No has notado cambios en ti? Me quedé sin entender qué sucedía. Claro que había sentido cambios en mi cuerpo; estaba embarazada, eso era normal. Sobre todo, de un cachorro de lobo, y yo era una humana. —¿A qué camb
Leer más